El Banco Central Europeo (BCE) es el banco
central de la Unión Europea, la administración encargada de manejar la política
monetaria de los 17 estados miembros de la Eurozona. El objetivo principal del
Banco Central Europeo es mantener la estabilidad de precios en la zona euro, es
decir, mantener la inflación en niveles bajos.
Este Banco, según el Atlas Financiero De Le Monde
Diplomatique en dicho artículo Así funciona el Templo del Euro, ha estado
ejerciendo un papel que no le correspondía como el de dedicarse a la política lo
que ha conducido a la zona euro al borde de la quiebra.
El BCE ha influido claramente en la manera de
desarrollar las políticas económicas que afectan a toda la zona euro, pero no
ha controlado el sistema financiero, a raíz de la crisis este organismo se
lucra de todos los países ejerciendo un poder descomunal e imponiendo a así su
dogma política, todo aquel país que por desgracia ha tenido que recurrir a este
para solventar sus deficiencias económicas por las políticas basadas en la
austeridad y déficit 0, han pagado con creces el préstamo cedido, debido a las “reformas
estructurales” que han implantado en los países rescatados, como fuertes
subidas de impuesto, “recortes” en el modelo de Bienestar, pérdida de derechos,
etc.
El presidente del BCE es el exgobernador del Banco
de Italia, Mario Draghi, esta persona es la que pone las condiciones a los estados
versando la proliferación de privatización de las sociedades municipales
(transporte público, servicios de limpieza…) extendiendo así su poder personal
y el de la institución.
Como antes he dicho el BCE se ha desmarcado de sus
tareas principales que son las de definir y ejecutar la política monetaria de
la zona euro, promoviendo el buen funcionamiento de las infractructuras del
mercado financiero, al desentenderse de esta tarea, los bancos y cajas de
ahorros han tenido vía libre para negociar con el dinero sin pensar en las
consecuencias que esto podía acarrear y que como ya sabemos todos en que ha
derivado esto, lo más curioso de todo esto es que los bancos no han asumido su
culpa y los jefes de estados, son a los que primero han acudido a su ayuda inyectando
grandes cantidades de dinero y los ciudadanos han sido los más perjudicados de
todo esto.
Europa debe de poner más controles a las instituciones
como el BCE para impedir que pasen estas cosas y que sus dirigentes sean los
que ordenen todas las acciones sin contar con ningún país miembro. Esto está
suponiendo un cambio a pasos agigantados del actual modelo político, que debido
a la crisis, el cambio estructural cada vez es más visible, debido a las
anomalías del sistema que va desde los movimientos sociales “indignados”, el
problema con las preferentes, los desahucios o la privatización de servicios
públicos, etc.
Europa debe de encontrar una nuevo sistema más
igualitario para todos y socialmente sostenible.
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| Fuente: Eurostat |

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